Poesía y cordura

A lo largo de este mes estoy participando como tallerista para el ciclo “Salud y cordura” que organiza el Prostíbulo Poético de Barcelona, una propuesta de cuatro meses en la que participamos cuatro poetas que reflexionamos alrededor de estos dos ejes.

Cuando Sonia Barba me escribió para que me uniera, no pude más que aceptar. La tendencia general en los tiempos que vivimos es a centrarse en lo que se consideran sus opuestos, la enfermedad y la locura. Tal vez hayamos hablado demasiado de ello, y muchas veces desde las perspectivas equivocadas. Tal vez sea necesario darle la vuelta al vestido y ver qué nos sugiere su revés.

Así que aquí estoy, en este mes de abril, dando vueltas a estas cuestiones y transmitiendo mis impresiones y propuestas a un grupo maravilloso de personas que ha decicido embarcarse en este viaje de cuatro meses. Todas las mujeres que participan de la propuesta son unas poetas fantásticas. Me siento muy agradecida de volver a sentarme en la silla de tallerista y de guiar a un grupo desde la escritura contemplativa, un lugar que no he abandonado.

Me uno al elenco de tutoras de AulaSIC

Entre tanto trabajo que he tenido últimamente me ha costado encontrar el tiempo para poder anunciarlo en mi página. No puedo más que expresar una inmensa alegría y emoción, porque formar parte de la casa de AulaSIC es algo muy especial para mí. Allí cursé el máster de especialización en traducción médica y conocí a profesionales de la traducción como la copa de un pino. El nivel de los tutores es altísimo, y para mí es todo un honor unirme al elenco.

¿Y cómo lo voy a hacer? Pues ofreciendo un curso de traducción profesional de poesía de cinco semanas de duración. Los materiales del curso serán todos de mi creación, habrá prácticas de traducción de textos poéticos, evaluaciones y un foro en el que iré respondiendo a todas vuestras dudas.

La primera edición del curso comenzará el 6 de septiembre, pero si es un mal momento para vosotras pensad que habrá más ediciones. Espero que este curso tenga su recorrido en el tiempo y que las personas que aman la poesía pero que ven muy difícil poder dedicarse profesionalmente a ella encuentren en esas cinco semanas las herramientas fundamentales para empezar su carrera como traductores literarios especializados en poesía.

En la página de AulaSIC tenéis toda la información sobre el curso.

Curso práctico de traducción de poesía

Ayer fue una noche maravillosa. 600 personas de toda América Latina, España, Estados Unidos y Canadá se conectaron en directo al webinario «10 consejos para la traducción profesional de poesía» que impartí (bajo la buena batuta de Juan Macarlupu) y se incribieron un total de 2100 personas que podrán ver la grabación. Fue realmente alucinante, ni me imaginaba semejante acogida.

El webinario gratuito tenía como objetivo ofrecer herramientas para adentrarse en el mundo editorial a aquellas personas a las que les interesa la opción de traducir poesía como parte de su carrera profesional. La semana que viene, no obstante, haremos un ejercicio intensivo de inmersión con el webinario “Curso práctico de traducción de poesía”. Ahí si que haremos un primer abordaje con un poco de teoría, trataremos de evitar errores típicos, hablaremos de poética, creatividad y terminología y, sobre todo, traduciremos muchos poemas.

Si queréis uniros a nosotras durante esas ocho horas, con un público muy diverso e internacional (lo que significa que saldrán versiones de los textos en diferentes variantes del español), solo tenéis que rellenar vuestros datos en la web de Juan Macarlupu y pagar el curso (unos veinte euros en este lado del mundo). ¡Nos vemos el viernes!

Este no es otro recital sobre mujeres de la Generación Beat

La gente que me conoce sabe bien que siento una férrea oposición hacia las etiquetas que en la literatura se aplican a escritoras desde una perspectiva acrítica y a menudo con intereses económicos detrás. Desde mi punto de vista, esta clase de situaciones no benefician en absoluto a las escritoras (hablo también por experiencia propia) y, con una mirada más amplia, tampoco al movimiento feminista. Tengo mis motivos sólidos y mis argumentos para decir esto, sobre todo cuando se trata de la Generación Beat y de escritoras cuya obra he amado desde mi adolescencia, a las que adoro y a las que debo en gran medida mi crecimiento como escritora.

Las palabras importan porque el lenguaje no es inocente, los apelativos hay que revisarlos y no todo vale cuando hablamos de literatura. En un mundo de marcas y marketing, empieza a ser más que importante reivindicar una mirada profunda a la poesía por encima de superficialidades y hablar sobre poética. Y eso es lo que haremos muy, muy pronto.

Así, el día trece de marzo a las 19 h y gracias a la exquisita organización de Ediciones Deliciosas, impartiré esta charla reivindicativa en la que hablaremos sobre varias poetas que se consideran habitualmente bajo la etiqueta “mujeres de la Generación Beat”; hablaremos sobre por qué esta etiqueta no les hace justicia, las escucharemos recitar a ellas, recitaremos sus poemas y la charla se dará en un entorno de debate mediante el uso de una plataforma interactiva en la que las invitadas podrán reaccionar y hacer preguntas a lo largo de todo el evento.

Si queréis acompañarnos, este es el enlace para poder haceros con la entrada: https://www.edicionesdeliciosas.org/producto/esto-no-es-otro-recital-sobre-mujeres-de-la-generacion-beat/

¡Allí nos vemos!

Un repaso antes de empezar 2021

Es cierto; ya estamos en febrero de 2021. Hace bastante que tengo el blog un poco olvidado; tanto, que ni siquiera dejé testimonio de lo que fueron mis grandes y humildes acontecimientos literarios de finales de 2019 y todo 2020. Por supuesto, cuando digo «grandes» lo hago desde un plano personal y más que relativo. Pero salieron algunas cosas que no comenté y que, aunque se puede acceder a la información en la lista de publicaciones, considero de recibo compartirlo en una entrada antes de dar el pistoletazo a las novedades de 2021. Aún en este mundo pandémico y distópico, la literatura tiene un alcance tal que nos llega casi hasta el núcleo de cada una de nuestras células. No sé vosotras, pero tal y como veo el panorama, yo personalmente siento que muchas la estamos necesitando ahora más que nunca.

Así que, por orden cronológico en retrospectiva, dejo por aquí algunas de esas cosas que me han hecho inhalar vida. Ya sabéis a qué me refiero: crear, co-crear, compartir. La poesía y la fiesta. La belleza de las palabras. Los versos que rebotan de una punta del mundo a otra. Siguen ahí, palpitando cardíacos. Por suerte, no todo está perdido.

Para empezar, en diciembre mi amiga Blanca Haddad me propuso que compartiéramos juntas un recital uniendo Caracas y Lugo vía Zoom. ¿Cómo iba a negarme? Blanca es maravillosa, admiro profundamente su trabajo como pintora y poeta y nos conocemos desde hace unos cuantos años. El resultado fue una fiesta de poesía animal y orgiástica a distancia. Inolvidable. El cartel, por supuesto, es obra de Blanca.

En noviembre hubo otra fiesta literaria orquestada por Ediciones Deliciosas y mi querida Nares Montero. A mí me gustaría llamar a este recital jocosamente «la fiesta de las tullidas», porque en realidad fue un poco así, pero el título que le dio Ana Castro es mucho más sugerente y literario. «La enfermedad no es una metáfora» fue un encuentro entre cuatro escritoras (Ana Pérez Cañamares, Ana Castro, Nares Montero y yo misma) para hablar en torno a la enfermedad crónica y la creatividad, y fue una excelente idea grabarlo y «liberarlo». Tal vez a alguien le sirva como cobijo. 

 

Otra de las cosas fantásticas que me pasaron en 2020 fue que empecé mi colaboración con la revista literaria The GodmotherMe causa un gran regocijo (debo decirlo) que me ofrezcan un espacio para escribir sobre lo que me venga en gana y sobre los libros de las autoras que me gusta leer, que no son necesariamente las más populares. Adoro a mis compañeras de revista Beatriz García y Andreu Navarra. Me lo estoy pasando bomba con esta aventura, y aquí comparto con vosotras el primer artículo con el que me estrené para conmemorar la vida de Diane di Prima, que pasó a otro plano de la existencia el año pasado.

¿Qué más? Por supuesto, no puedo olvidarme de que en 2020 presenté mi libro Avispero, publicado en Varasek Ediciones. Se presentó a principios de año en la librería Animal Sospechoso de Barcelona y entre algunos desastres personales y otros pandémicos se quedó en un libro de recorrido lento pero largo. Beatriz Ruibal escogió la imagen de portada e hizo un trabajo delicioso, pues define muy bien al libro y hasta me aventuraría a decir que a mí misma. David Trashumante escribió un prólogo precioso. Esta obrita salió en la colección Buccaneers de la editorial, compartiendo formato con autores beat como Joanne Kyger, Philip Welch o Michael McClure. 

 

Y, como dicen en inglés, last but not least, en octubre de 2019 participé en una lectura en el Arts Santa Mònica junto con el poeta norteamericano Charles Bernstein. Se me había encomendado su presentación y la traducción de sus poemas al catalán para el ciclo Dilluns de poesia, y el aprendizaje que me ha traído traducir su obra ha sido uno de esos regalos que solo suceden en la poesía y sus aventuras. Con alegría y respeto me deslicé en sus poemas, y el resultado fue este:

Os dejo el material por aquí para que indaguéis en él y lo disfrutéis.

Dentro de poco habrá novedades, así que nos vemos de nuevo en breve por estos lares con cursos de traducción de poesía, ponencias, charlas, recitales y alguna que otra cosa más que traerán el fin del invierno y, ¡por fin! la primavera.

Una lista de “Cosas para hacer en Nueva York” de Ted Berrigan, editado en Kriller71

Por fin os puedo dejar una entrada sobre mi última traducción de poesía, Cosas para hacer en Nueva York de Ted Berrigan. Traducir a Ted (me permito el tuteo, después de un año de intensa relación con su trabajo) ha sido como jugar con las muñecas rusas de un enigmático artesano, abriéndolas y descomponiéndolas para volver a encajarlas después con un vestido distinto. De cada traducción me llevo algo; a veces tengo muy claro el qué y otras veces el propio libro se transforma en un enigma extraño que me sigue interpelando y fascinando, como si mi relación con él no hubiese acabado. Algo así me ha sucedido con “Cosas para hacer en Nueva York”, como si el libro mismo, su lectura y relectura o la recomposición de su poética continuaran resultándome una llamada, una carcajada, un gorjeo, una tormenta. Como no cesar de regocijarme en la lúdica ternura punk tan característica de Berrigan.

Cito de la web de Kriller71 (donde podéis adquirir el libro):

“Líder indiscutible de la segunda generación de la Escuela de Nueva York según John Ashbery, Ted Berrigan se consideraba a sí mismo un beat tardío. Más allá de movimientos y etiquetas, la vocación experimental y la continua innovación caracterizan a su poesía que, radical y llena de humor, captura el efervescente espíritu del Nueva York de los años sesenta y setenta. En su extensa producción, las formas mínimas -el poema como una simple lista o enumeración- alternan con composiciones extensas, inagotables, que se abren como ventanas hacia un mundo privado donde desfilan los amigos – personalidades de la época, también-, la camaradería se celebra, se consumen Pepsi y drogas, y la ciudad es el omnipresente escenario que envuelve al poeta. Con esta amplia antología -seleccionada, traducida y prologada por Mónica Caldeiro-, el ineludible Ted Berrigan se suma al catálogo de Kriller71, junto a poetas como Frank O’ Hara, Kenneth Koch y Ron Padgett, y continuando con el propósito editorial de rescatar en castellano las voces más potentes de la maravillosa Escuela de Nueva York”.

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Y aquí, a modo de degustación, un poema:

10 cosas que hago cada día

despertarme
fumar hierba
ver al gato
amar a mi mujer
pensar en Frank

almorzar
hacer ruidos
cantar canciones
salir
merodear las calles

salir a cenar
leer el correo
hacer pipí
dos hijos
sonreír

leer libros
ver a mis amigos
cabrearme
tomarme una Pepsi
desaparecer

La muerte y el morir

Este mes de noviembre la Editorial Escola de Vida publica un volumen pionero acerca de la muerte y el proceso de morir. Partiendo de una espiritualidad secular, los autores que dan forma a este volumen abordan la cuestión no sólo desde un punto de vista histórico, antropológico o legal, sino también espiritual, emocional y humano. La muerte y el morir logra convertirse en un manual práctico para profesionales sanitarios que trabajan en el ámbito de los cuidados paliativos, pero también para cualquier persona que afronta un proceso de duelo. Y aunque el lector no se encuentre directamente en las situaciones que tocan al público potencial, hallará en sus páginas el punto de partida para reflexionar acerca del miedo más fundamental; pues la muerte es la piedra filosofal de la comprensión y aceptación de la propia existencia y, por extensión, de la esencia del ser humano.

Ha sido un auténtico placer aportar mi granito de arena como traductora a varios de los artículos incluidos en este precioso volumen:

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De la página web de la Editorial Escola de Vida:

La muerte y el morir quiere ser una guía de referencia, tanto para profesionales como para público en general, sobre un tema fundamental hoy: cómo vivimos y afrontamos la muerte tanto a nivel personal como a nivel colectivo.

Publicado en colaboración con la Fundación Metta Hospice, La muerte y el morir es una obra colectiva y completa que revisa todos los aspectos de la muerte y el proceso de morir (históricos, socioculturales, clínicos, espirituales, éticos y legales).

El propósito de este libro es expandir nuestro campo de visión y consciencia sobre la experiencia de la muerte y el cuidado y acompañamiento a las personas que están en proceso de morir, bajo la premisa de que la muerte y el morir son indisociables de la vida y el vivir.

Prologado por el Dr. Pim van Lommel y editado por Vicente Arráez y Pau Miquel, La muerte y el morir reúne la visión de algunos de los principales referentes en el conocimiento sobre el proceso de morir, abordando este tema fundamental con una perspectiva global y de fondo.

Este libro pionero podría resultar de gran ayuda para romper el tabú y la ignorancia sobre la muerte y el morir al describir los diferentes tipos de experiencias de consciencia expandida en enfermos terminales y sus implicaciones para pacientes moribundos y sus familias, y también para el personal de enfermería y los médicos de los hospice y unidades hospitalarias donde los pacientes reciben cuidados terminales y paliativos. Este libro trata de nuevas ideas acerca de la muerte y sobre el proceso de morir, e incluso sobre la posibilidad de que pueda haber una continuidad de la consciencia después de la muerte de nuestro cuerpo”.

–Del prólogo de La muerte y el morir, Dr. Pim van Lommel.

 

#4 de Alameda 39, revista de poesía

En los países de habla hispana la Generación Beat también ha dejado su huella, adecuándose al sustrato subjetivo de cada poeta que ha mantenido viva la chispa de esa rebelión. Las influencias literarias no conocen de fronteras; los libros y las ideas transitan y trascienden los canales espaciotemporales e impregnan la palabra de  los poetas. ¿Sería posible comprender las revoluciones y vanguardias literarias del presente sin entender el continuo imparable del que formamos parte como escritores? Esas voces que fueron nos arrollan y nos reconocemos en ellas, irremediablemente.

Por ello, es un verdadero honor y placer formar parte del número 4 de la revista de poesía Alameda 39, editada por Gema Estudillo y Uberto Stabile y dedicada a la huella beat en la geografía y poesía latinoamericana. Incluye poesía, ensayo, traducción y entrevistas de nombres como Juan Carlos Usó, Mane García Gil, Juan José Téllez, Uberto Stabile, Fernando Beltrán, Carla Badillo, Alexis Díaz Pimienta, Esteban Moore, Gema Estudillo, Antonio Cordero y una larga lista de propuestas a cada cual más jugosa. Sin duda se trata de una publicación completísima y necesaria para comprender el estado actual de los estudios e influencias beat en habla hispana.

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Por la parte que me toca, Alameda 39 incluye la entrevista que la periodista y novelista Beatriz García Guirado me hizo para el periódico digital The Objetive y que se publicó el 27 de junio de este mismo año.

Espero en breve poder ampliar la entrada con el índice completo, ¡y que siga el beat!

Joanne Kyger: Llega “A tiempo”

Joanne Kyger: Llega “A tiempo”

Uno de mis hitos personales de este 2018 ha sido la publicación de mi traducción de A tiempo, una selección de poemas de la poeta beat Joanne Kyger para Varasek Ediciones que compiló ella misma. Mi implicación en este proyecto se extendió a lo largo de 2017, entre investigaciones sobre poética, emails intercambiados con la autora y el propio proceso de traducción. Su muerte en el mes de mayo, apenas una semana después de recibir las respuestas a mis últimas preguntas acerca de unos poemas, me hizo encontrarme de pronto con una obra póstuma entre mis manos. Espero que el esfuerzo y el amor que puse en el libro haya servido para honrar su obra y memoria. Este es el primer volumen de su poesía que se publica en España.

El libro puede obtenerse directamente desde la página web de Varasek Ediciones.

Thoreau y la revolución venidera

Este año he tenido mi blog bastante abandonado en una especie de paréntesis virtual, dentro del cual se han sucedido varias publicaciones de las que no he dejado constancia por aquí. Como tengo novedades de cierta relevancia para los próximos meses, me he decidido a actualizar y compartir lo más destacable de este año para ir dejando paso a lo nuevo que irá poco a poco emergiendo.

En abril de este año se publicó la revista Psicogénesis explosiva dentro del marco de la I Muestra Internacional de Spoken Word Bilbao, perteneciente al festival de las letras Gutun Zuria. Puesto que el festival giraba en torno al bicentenario del nacimiento de Henry David Thoreau, desde el equipo de Spoken Word Bilbao me pidieron que escribiera un artículo alrededor de este tema. El escrito apareció en Psicogénesis explosiva bajo el título “Thoreau y la revolución venidera”, con ilustraciones de Dani Orviz y Liébana Goñi en español, euskera e inglés.

 

Dado que se trata de una edición limitada (y por ello, más valiosa: los contenidos del interior son una verdadera maravilla literaria y ecléctica), me permito reproducir aquí mi texto.

Thoreau y la revolución venidera

por Mónica Caldeiro

El 4 de julio de 1845, Henry David Thoreau se dispuso a ocupar la casa que había construido con sus propias manos a orillas de la laguna de Walden, en un terreno propiedad del poeta y trascendentalista Ralph Waldo Emerson. Allí se dispuso a llevar a cabo un experimento de vida en el bosque que duró dos años, a raíz de los cuales escribió su más conocida obra. En 2017 se cumplió el bicentenario de su nacimiento, y las múltiples reediciones que han salido de su obra en los últimos años dejan patente no sólo la continuidad de las palabras del escritor de Nueva Inglaterra, sino también cómo ciertas problemáticas a las que reaccionó con sus acciones y pensamiento, de los que dejó testimonio tanto en Walden(1854) como en Desobediencia civil (1849), siguen patentes a día de hoy, aunque la corriente a la que prendió mecha ha evolucionado a través de otras mentes y también otras revoluciones.

En Walden, Thoreau no reivindica una vida eremita, sino un regreso a una sencillez despojada de todo lujo material para entender la abundancia sólo en sintonía con las bondades que provee la naturaleza. Simplicidad que, además, trae consigo la libertad del hombre que no necesita intercambiar fuerza de trabajo a cambio de dinero, o viviendo esclavizado por el mantenimiento de su propia granja, o sometido la mayor parte de su vida al alquiler o compra de una vivienda moderna. Este pensamiento, profundamente revolucionario ya en la etapa del Estados Unidos pre-capitalista, aparece reafirmado con su aseveración de que durante cinco años vivió sólo del trabajo de sus manos, trabajando un total de unas seis semanas al año. Este modo de entender una economía frugal basada en vivir únicamente con lo que uno obtiene mediante su trabajo, que él denomina de “pobreza voluntaria”, es parte de una base no sólo económica sino relacional entre el hombre y la naturaleza. Y yendo más allá, esa pobreza que no es sino una sencillez escogida en lo material resulta también fundamental para “ser un observador sabio e imparcial de la raza humana”, es decir, un filósofo, entendiendo al hombre que pondera no como un pensador perdido en la maraña de sus propios pensamientos, sino como un intelectual sabio y clarividente capaz de manifestar la brillantez de su intelecto en los asuntos prácticos de la vida. Esta concepción de la filosofía se halla más cercana a una “mente oriental” de corte budista, al afirmar que “ser un filósofo no consiste en tener pensamientos sutiles, ni en fundar una escuela, sino en amar la sabiduría tanto como la vida que está de acuerdo con sus dictados: una vida de simplicidad, independencia, magnanimidad y confianza”. Esta vida sencilla, digna, directa, autosuficiente y conectada con la naturaleza es la base del anarquismo individualista de Thoreau, tan influyente para pensadores y activistas revolucionarios de su propio siglo y de los siguientes.

Poco más de cien años después, el poeta Gary Snyder retomaría la herencia de Thoreau en cuestiones vitales, políticas y filosóficas. Fuera trabajando como guardabosques y recorriendo a pie el territorio, o estudiando budismo en Japón bajo la tutela de un maestro, Snyder encontró tanto en Thoreau como en el zen Rinzai los puntos de anclaje necesarios para encarar su propio recorrido y afirmar su ideología. En un breve ensayo de 1961, Buddhist Anarchism, más tarde publicado también como Buddhism and the Coming Revolution, Snyder desarrolla una visión sociopolítica de las enseñanzas budistas donde se observa una fuerte influencia de Thoreau, el budismo zen y un anarcopacificismo individualista y ambientalista del que Thoreau fue el gran primer exponente. En su ensayo, Snyder recuerda la “pobreza voluntaria y alegre” del budismo como una “fuerza positiva” y la codependencia budista de sabiduría y compasión como inseparables, señalando que ambas fuerzas —la comprensión del ser mediante la práctica de la meditación desarrollada por Oriente y la revolución social encabezada por Occidente— son necesarias para liberar a los seres humanos y demás habitantes del mundo natural de los sistemas económicos y políticos que aniquilan la vida a favor del materialismo, el capital y la división de clases. 

Ese regreso a la vida sencilla y autosuficiente, esa mirada integradora del hombre en la naturaleza que lo despoja de su antropocentrismo, y ese respeto por la biodiversidad y los ecosistemas desde una ética que contempla al hombre, filosóficamente, en su relación con el mundo natural, son rasgos que se encuentran en la obra de Snyder y que nos llevan a la corriente de la ecología profunda, en tanto que entiende al hombre como una parte integral de la naturaleza y no como un agente explotador de recursos, hacedor de un uso excesivo de ellos para justificar su supervivencia. En Buddhist Anarchism Snyder también plantea, de forma muy escueta, temas que atañen a esta relación equilibrada mediante propuestas como linajes matrilineales, economías comunitarias, menor industria, menor población y un aumento de los parques nacionales y zonas protegidas. 

Por breve que sea, es indudable que Buddhist Anarchism contiene una base ideológica cargada de tradición espiritual y política, con un pie en un linaje que mira hacia el futuro. Sin embargo, es en su ensayo La práctica de lo salvaje (1990) donde Gary Snyder desarrolla su visión espiritual de la ecología, que él denomina “budismo arcaico”, enraizado en las culturas aborígenes de Norteamérica. Su discurso defiende el orden salvaje del bosque contra la intervención humana en el exterior, y la imaginación y la mente salvaje, caótica y libre, en el interior del ser humano. En su obra redefine lo “salvaje”, tan denostado por el llamado “mundo civilizado”, y para ello no deja de citar las palabras de Thoreau: “Dadme una naturaleza salvaje que ninguna civilización pueda soportar”. Porque lo salvaje que emana de las palabras de Snyder es, en la naturaleza, lo boscoso que está en contacto directo con el ser humano y que le ofrece el constante relato de la vida y la muerte, manteniendo su propio orden, ajeno a la voluntad humana. Al nivel de la estructura social, lo salvaje apunta a las culturas primigenias “moradoras originales y eternas de su territorio”, que mantienen una relación sostenible con su entorno natural. En el individuo, lo salvaje es lo valiente y autosuficiente, manteniendo el guiño a Thoreau. En la mente, lo artístico y lo imaginativo cuya conducta salvaje es “natural, libre, espontánea, no condicionada. Expresiva, física, abiertamente sexual, extática”. 

Pero el éxtasis no puede entenderse desde la destrucción; sólo puede darse a través de la comunión, de la unión completa. Thoreau, que definió una vez su trabajo como “inspector de tormentas, nieve y lluvia”, nos recuerda la función trascendental del hombre a través de la observación detallada de la naturaleza, en momentos de contemplación suspendida “entre dos eternidades, el pasado y el futuro, que no es sino el momento presente”. Es el acceso continuo a ese presente el que conecta al hombre con el mundo natural, mientras que la transformación social, en constante desarrollo y necesidad, clama por acciones concretas que correspondan a las necesidades de su tiempo. Y no sólo según el ser humano, sino conforme al hombre y su entorno: sus bosques, sus ríos, sus cordilleras y sus lenguas, pero también sus mentes. Porque la desobediencia de la que habla Thoreau no es sólo una reacción contra el gobierno o unas leyes injustas, sino la libertad radical del hombre en vida sencilla y austera, en contacto permanente con aquello que le devuelve el espejo de lo que él mismo ha aprendido a llamar vida.