La muerte y el morir

Este mes de noviembre la Editorial Escola de Vida publica un volumen pionero acerca de la muerte y el proceso de morir. Partiendo de una espiritualidad secular, los autores que dan forma a este volumen abordan la cuestión no sólo desde un punto de vista histórico, antropológico o legal, sino también espiritual, emocional y humano. La muerte y el morir logra convertirse en un manual práctico para profesionales sanitarios que trabajan en el ámbito de los cuidados paliativos, pero también para cualquier persona que afronta un proceso de duelo. Y aunque el lector no se encuentre directamente en las situaciones que tocan al público potencial, hallará en sus páginas el punto de partida para reflexionar acerca del miedo más fundamental; pues la muerte es la piedra filosofal de la comprensión y aceptación de la propia existencia y, por extensión, de la esencia del ser humano.

Ha sido un auténtico placer aportar mi granito de arena como traductora a varios de los artículos incluidos en este precioso volumen:

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De la página web de la Editorial Escola de Vida:

La muerte y el morir quiere ser una guía de referencia, tanto para profesionales como para público en general, sobre un tema fundamental hoy: cómo vivimos y afrontamos la muerte tanto a nivel personal como a nivel colectivo.

Publicado en colaboración con la Fundación Metta Hospice, La muerte y el morir es una obra colectiva y completa que revisa todos los aspectos de la muerte y el proceso de morir (históricos, socioculturales, clínicos, espirituales, éticos y legales).

El propósito de este libro es expandir nuestro campo de visión y consciencia sobre la experiencia de la muerte y el cuidado y acompañamiento a las personas que están en proceso de morir, bajo la premisa de que la muerte y el morir son indisociables de la vida y el vivir.

Prologado por el Dr. Pim van Lommel y editado por Vicente Arráez y Pau Miquel, La muerte y el morir reúne la visión de algunos de los principales referentes en el conocimiento sobre el proceso de morir, abordando este tema fundamental con una perspectiva global y de fondo.

Este libro pionero podría resultar de gran ayuda para romper el tabú y la ignorancia sobre la muerte y el morir al describir los diferentes tipos de experiencias de consciencia expandida en enfermos terminales y sus implicaciones para pacientes moribundos y sus familias, y también para el personal de enfermería y los médicos de los hospice y unidades hospitalarias donde los pacientes reciben cuidados terminales y paliativos. Este libro trata de nuevas ideas acerca de la muerte y sobre el proceso de morir, e incluso sobre la posibilidad de que pueda haber una continuidad de la consciencia después de la muerte de nuestro cuerpo”.

–Del prólogo de La muerte y el morir, Dr. Pim van Lommel.

 

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#4 de Alameda 39, revista de poesía

En los países de habla hispana la Generación Beat también ha dejado su huella, adecuándose al sustrato subjetivo de cada poeta que ha mantenido viva la chispa de esa rebelión. Las influencias literarias no conocen de fronteras; los libros y las ideas transitan y trascienden los canales espaciotemporales e impregnan la palabra de  los poetas. ¿Sería posible comprender las revoluciones y vanguardias literarias del presente sin entender el continuo imparable del que formamos parte como escritores? Esas voces que fueron nos arrollan y nos reconocemos en ellas, irremediablemente.

Por ello, es un verdadero honor y placer formar parte del número 4 de la revista de poesía Alameda 39, editada por Gema Estudillo y Uberto Stabile y dedicada a la huella beat en la geografía y poesía latinoamericana. Incluye poesía, ensayo, traducción y entrevistas de nombres como Juan Carlos Usó, Mane García Gil, Juan José Téllez, Uberto Stabile, Fernando Beltrán, Carla Badillo, Alexis Díaz Pimienta, Esteban Moore, Gema Estudillo, Antonio Cordero y una larga lista de propuestas a cada cual más jugosa. Sin duda se trata de una publicación completísima y necesaria para comprender el estado actual de los estudios e influencias beat en habla hispana.

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Por la parte que me toca, Alameda 39 incluye la entrevista que la periodista y novelista Beatriz García Guirado me hizo para el periódico digital The Objetive y que se publicó el 27 de junio de este mismo año.

Espero en breve poder ampliar la entrada con el índice completo, ¡y que siga el beat!

Joanne Kyger: Llega “A tiempo”

Joanne Kyger: Llega “A tiempo”

Uno de mis hitos personales de este 2018 ha sido la publicación de mi traducción de A tiempo, una selección de poemas de la poeta beat Joanne Kyger para Varasek Ediciones que compiló ella misma. Mi implicación en este proyecto se extendió a lo largo de 2017, entre investigaciones sobre poética, emails intercambiados con la autora y el propio proceso de traducción. Su muerte en el mes de mayo, apenas una semana después de recibir las respuestas a mis últimas preguntas acerca de unos poemas, me hizo encontrarme de pronto con una obra póstuma entre mis manos. Espero que el esfuerzo y el amor que puse en el libro haya servido para honrar su obra y memoria. Este es el primer volumen de su poesía que se publica en España.

El libro puede obtenerse directamente desde la página web de Varasek Ediciones.

Thoreau y la revolución venidera

Este año he tenido mi blog bastante abandonado en una especie de paréntesis virtual, dentro del cual se han sucedido varias publicaciones de las que no he dejado constancia por aquí. Como tengo novedades de cierta relevancia para los próximos meses, me he decidido a actualizar y compartir lo más destacable de este año para ir dejando paso a lo nuevo que irá poco a poco emergiendo.

En abril de este año se publicó la revista Psicogénesis explosiva dentro del marco de la I Muestra Internacional de Spoken Word Bilbao, perteneciente al festival de las letras Gutun Zuria. Puesto que el festival giraba en torno al bicentenario del nacimiento de Henry David Thoreau, desde el equipo de Spoken Word Bilbao me pidieron que escribiera un artículo alrededor de este tema. El escrito apareció en Psicogénesis explosiva bajo el título “Thoreau y la revolución venidera”, con ilustraciones de Dani Orviz y Liébana Goñi en español, euskera e inglés.

 

Dado que se trata de una edición limitada (y por ello, más valiosa: los contenidos del interior son una verdadera maravilla literaria y ecléctica), me permito reproducir aquí mi texto.

Thoreau y la revolución venidera

por Mónica Caldeiro

El 4 de julio de 1845, Henry David Thoreau se dispuso a ocupar la casa que había construido con sus propias manos a orillas de la laguna de Walden, en un terreno propiedad del poeta y trascendentalista Ralph Waldo Emerson. Allí se dispuso a llevar a cabo un experimento de vida en el bosque que duró dos años, a raíz de los cuales escribió su más conocida obra. En 2017 se cumplió el bicentenario de su nacimiento, y las múltiples reediciones que han salido de su obra en los últimos años dejan patente no sólo la continuidad de las palabras del escritor de Nueva Inglaterra, sino también cómo ciertas problemáticas a las que reaccionó con sus acciones y pensamiento, de los que dejó testimonio tanto en Walden(1854) como en Desobediencia civil (1849), siguen patentes a día de hoy, aunque la corriente a la que prendió mecha ha evolucionado a través de otras mentes y también otras revoluciones.

En Walden, Thoreau no reivindica una vida eremita, sino un regreso a una sencillez despojada de todo lujo material para entender la abundancia sólo en sintonía con las bondades que provee la naturaleza. Simplicidad que, además, trae consigo la libertad del hombre que no necesita intercambiar fuerza de trabajo a cambio de dinero, o viviendo esclavizado por el mantenimiento de su propia granja, o sometido la mayor parte de su vida al alquiler o compra de una vivienda moderna. Este pensamiento, profundamente revolucionario ya en la etapa del Estados Unidos pre-capitalista, aparece reafirmado con su aseveración de que durante cinco años vivió sólo del trabajo de sus manos, trabajando un total de unas seis semanas al año. Este modo de entender una economía frugal basada en vivir únicamente con lo que uno obtiene mediante su trabajo, que él denomina de “pobreza voluntaria”, es parte de una base no sólo económica sino relacional entre el hombre y la naturaleza. Y yendo más allá, esa pobreza que no es sino una sencillez escogida en lo material resulta también fundamental para “ser un observador sabio e imparcial de la raza humana”, es decir, un filósofo, entendiendo al hombre que pondera no como un pensador perdido en la maraña de sus propios pensamientos, sino como un intelectual sabio y clarividente capaz de manifestar la brillantez de su intelecto en los asuntos prácticos de la vida. Esta concepción de la filosofía se halla más cercana a una “mente oriental” de corte budista, al afirmar que “ser un filósofo no consiste en tener pensamientos sutiles, ni en fundar una escuela, sino en amar la sabiduría tanto como la vida que está de acuerdo con sus dictados: una vida de simplicidad, independencia, magnanimidad y confianza”. Esta vida sencilla, digna, directa, autosuficiente y conectada con la naturaleza es la base del anarquismo individualista de Thoreau, tan influyente para pensadores y activistas revolucionarios de su propio siglo y de los siguientes.

Poco más de cien años después, el poeta Gary Snyder retomaría la herencia de Thoreau en cuestiones vitales, políticas y filosóficas. Fuera trabajando como guardabosques y recorriendo a pie el territorio, o estudiando budismo en Japón bajo la tutela de un maestro, Snyder encontró tanto en Thoreau como en el zen Rinzai los puntos de anclaje necesarios para encarar su propio recorrido y afirmar su ideología. En un breve ensayo de 1961, Buddhist Anarchism, más tarde publicado también como Buddhism and the Coming Revolution, Snyder desarrolla una visión sociopolítica de las enseñanzas budistas donde se observa una fuerte influencia de Thoreau, el budismo zen y un anarcopacificismo individualista y ambientalista del que Thoreau fue el gran primer exponente. En su ensayo, Snyder recuerda la “pobreza voluntaria y alegre” del budismo como una “fuerza positiva” y la codependencia budista de sabiduría y compasión como inseparables, señalando que ambas fuerzas —la comprensión del ser mediante la práctica de la meditación desarrollada por Oriente y la revolución social encabezada por Occidente— son necesarias para liberar a los seres humanos y demás habitantes del mundo natural de los sistemas económicos y políticos que aniquilan la vida a favor del materialismo, el capital y la división de clases. 

Ese regreso a la vida sencilla y autosuficiente, esa mirada integradora del hombre en la naturaleza que lo despoja de su antropocentrismo, y ese respeto por la biodiversidad y los ecosistemas desde una ética que contempla al hombre, filosóficamente, en su relación con el mundo natural, son rasgos que se encuentran en la obra de Snyder y que nos llevan a la corriente de la ecología profunda, en tanto que entiende al hombre como una parte integral de la naturaleza y no como un agente explotador de recursos, hacedor de un uso excesivo de ellos para justificar su supervivencia. En Buddhist Anarchism Snyder también plantea, de forma muy escueta, temas que atañen a esta relación equilibrada mediante propuestas como linajes matrilineales, economías comunitarias, menor industria, menor población y un aumento de los parques nacionales y zonas protegidas. 

Por breve que sea, es indudable que Buddhist Anarchism contiene una base ideológica cargada de tradición espiritual y política, con un pie en un linaje que mira hacia el futuro. Sin embargo, es en su ensayo La práctica de lo salvaje (1990) donde Gary Snyder desarrolla su visión espiritual de la ecología, que él denomina “budismo arcaico”, enraizado en las culturas aborígenes de Norteamérica. Su discurso defiende el orden salvaje del bosque contra la intervención humana en el exterior, y la imaginación y la mente salvaje, caótica y libre, en el interior del ser humano. En su obra redefine lo “salvaje”, tan denostado por el llamado “mundo civilizado”, y para ello no deja de citar las palabras de Thoreau: “Dadme una naturaleza salvaje que ninguna civilización pueda soportar”. Porque lo salvaje que emana de las palabras de Snyder es, en la naturaleza, lo boscoso que está en contacto directo con el ser humano y que le ofrece el constante relato de la vida y la muerte, manteniendo su propio orden, ajeno a la voluntad humana. Al nivel de la estructura social, lo salvaje apunta a las culturas primigenias “moradoras originales y eternas de su territorio”, que mantienen una relación sostenible con su entorno natural. En el individuo, lo salvaje es lo valiente y autosuficiente, manteniendo el guiño a Thoreau. En la mente, lo artístico y lo imaginativo cuya conducta salvaje es “natural, libre, espontánea, no condicionada. Expresiva, física, abiertamente sexual, extática”. 

Pero el éxtasis no puede entenderse desde la destrucción; sólo puede darse a través de la comunión, de la unión completa. Thoreau, que definió una vez su trabajo como “inspector de tormentas, nieve y lluvia”, nos recuerda la función trascendental del hombre a través de la observación detallada de la naturaleza, en momentos de contemplación suspendida “entre dos eternidades, el pasado y el futuro, que no es sino el momento presente”. Es el acceso continuo a ese presente el que conecta al hombre con el mundo natural, mientras que la transformación social, en constante desarrollo y necesidad, clama por acciones concretas que correspondan a las necesidades de su tiempo. Y no sólo según el ser humano, sino conforme al hombre y su entorno: sus bosques, sus ríos, sus cordilleras y sus lenguas, pero también sus mentes. Porque la desobediencia de la que habla Thoreau no es sólo una reacción contra el gobierno o unas leyes injustas, sino la libertad radical del hombre en vida sencilla y austera, en contacto permanente con aquello que le devuelve el espejo de lo que él mismo ha aprendido a llamar vida. 

Kenneth Rexroth o la síntesis radical de espíritu, arte y vida

Aquí os dejo mi reseña de Novela autobiográfica de Kenneth Rexroth, traducida por Carlos Manzano y editada en Pepitas de Calabaza. Gracias como siempre a la revista digital La Inercia por darme espacio para escribir sobre los temas que me apasionan.

“[…] Novela autobiográfica es el terreno fértil, el compost inicial de los primeros destellos de los escritores beat, de los hippies, del teatro radical de los Diggers de San Francisco. Es entrar en la época dorada del anarquismo estadounidense de los años veinte, en un mundo ya extinguido pero cuyo anhelo parece regresar una y otra vez. Porque aquello que Rexroth experimentó en su infancia y que configuró al artista y la persona que fue (el amor libre, el feminismo, los límites raciales como artificiales y la izquierda radical) siguen siendo, aún a día de hoy y de forma cíclica a través de las décadas, objeto de debate, conversación y lucha política. En las páginas de Novela autobiográfica pueden hallarse o no ciertas claves, pero seguro un aprendizaje vital: el de un intelectual y artista excepcional, contador de algunas historias que merecerían almacenarse en la memoria colectiva para no ser olvidadas.”

http://www.lainercia.com/kenneth-rexroth/

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Diciembre / 2017

Y así empiezo 2018, con crónicas atrasadas. Tras un paréntesis de silencio (el que acompaña siempre a las fiestas y al cambio de año, que suelo transitar de modo íntimo–) quería hacer acopio de algunas imágenes de lo que fue el último diciembre, que aún tengo en la mente como apresurado y eléctrico. Dulce.

Inicios de mes. 30/11 – 2/12. Madrid era un viento gélido de la sierra, un fogonazo helado. Ratos libres caminando los bordes de las estanterías de toda librería que se cruzara a mi paso. Comidas deliciosas, recetas tradicionales y buenas conversaciones con amigos editores. Arroparse y ser arropada por amigas poetas. Recordar anécdotas de cementerios atlánticos. Llegar al hotel asignado con un cargamento de más de diez libros y que un botones, con su cortesía de sueldo, me ayudara con la torre cargando mis piedras preciosas de papel.

Dos días seguidos de intensidad volátil. Una exhibición de Spoken Word el viernes por la noche y el sábado a mediodía, en Vergüenza Ajena, una mesa redonda sobre Spoken Word en la Península. El recital lo gozo, escuchando voces conocidas de las que siempre aprendo y voces nuevas y propuestas que se agradece descubrir. La mesa redonda es escucharnos hablar y debatir por primera vez sobre este tema, desde diversos puntos de vista y experiencias.

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Pasan un par de semanas y se avecina el cierre de temporada. Me alegro de hacerlo en casa, cerca de casa, pienso. Me cito unos días antes de las fiestas para el rodaje del último capítulo de la serie Trèvols de quatre fulles en la Asociación Cultural Freedonia, con el director Jo Sol, el activista Antonio Centeno (Yes, We Fuck), la poeta Txus Garcia y un cúmulo de artistas y personas maravillosas con el denominador común y heterogéneo de la diversidad, amplísima como es. Me entrevistan y me graban recitando. La calidad artística y humana es casi abrumadora, y -pienso- querría que así fuera mi infierno de colores.

POEXCENTRIC MONICA CALDEIRO (WEB)

Michel Sama es creador del cartel para el que fue el último Poexcèntric Premià de la temporada, que regresa en enero. Para quien no nos siga, somos un colectivo de poetas que organizamos recitales de Spoken Word y poesía experimental en Premià de Mar. Además de estar en el ajo de la organización, estuve como poeta invitada para esta edición, para completar el primer ciclo con los poetas del Maresme afines (por aquí también pasaron Víctor López, Danilo Facelli y Pia Sommer). Aquí dejo caer algunas imágenes como cierre, hasta la próxima edición, el próximo recital o lo que se tercie.

Y deseando un buen año poético para todas, lleno de aventuras. ¡Que viva la vida en verso!

VII Festival Kerouac de Poesía y Performance de Vigo

El pasado mes de octubre tuve el inmenso placer de volver a formar parte de esa fiesta inacabable que es el Festival Kerouac de Vigo. Fui por segundo año consecutivo y esta vez pude disfrutar largo y tendido de todo el festival, de compartir tiempo con poetas, artistas y organización. Y este año, además, sentí de lleno el gozo de relacionarme durante varios días en esas lenguas hermanas que son el gallego (para mí, lengua materna), el portugués y el asturleonés.

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En esta edición mis intervenciones fueron en el Poetry on Board (recital en barco por la ría de Vigo), una charla sobre la Generación Beat y las raíces del Spoken Word (versión reducida de mi intervención en Valencia) y un recital nocturno el sábado por la noche en La Fiesta de los Maniquíes. Otras experiencias como volver a pasearme en el Poemóvil (coche con altavoces en el que los poetas vociferamos como bestias por las calles de Vigo) también se repitieron, añadiendo recuerdos inolvidables y ciertamente sublimes. Os dejo unas imágenes: